miércoles, 28 de enero de 2015

VIVIENDA UNIFAMILIAR EN TALIARTE


El solar donde se interviene forma parte del PAU-7A de Lomo Taliarte, a partir del cual se organiza el territorio en lotes, con unidades parcelarias de 300 m². La normativa urbanística aplicable establece una ocupación del 40% con una edificabilidad muy baja (0,45 m²/m²), agotando la superficie construida permitida prácticamente en una sola planta. La propuesta se realiza sobre dos parcelas situadas en la parte más elevada de la urbanización.


Esta zona, cercana a la costa, se caracteriza por la presencia constante de vientos intensos provenientes del nordeste. Por otro lado, las principales vistas se encuentran hacia el sur, abarcando desde la playa de Melenara hasta la Punta de Gando. Con estas premisas, el programa de necesidades de la vivienda, determinado por la propiedad, se desarrolla en dos niveles sobre la rasante volcados hacia el sur y un sótano, donde se disponen el garaje, los cuartos de instalaciones y una pequeña sala de proyecciones. 



Las estancias principales se sitúan en la planta baja, ocupando la mayor parte de la superficie edificable permitida, y estableciendo una clara intención de continuidad con el espacio libre de la parcela en su orientación sur, mediante la presencia de galerías, terrazas y voladizos de los volúmenes situados en la planta superior. En este nivel se sitúan las estancias de descanso y un despacho anejo al dormitorio principal de la vivienda.  






miércoles, 11 de junio de 2014

VIVIENDA EN AGÜIMES

La fachada de la vía peatonal donde se ubica el proyecto presenta una altura predominante de una planta, mientras que la mayor parte de las edificaciones que se sitúan en la otra fachada tienen una altura de dos plantas. Con la intención de respetar la continuidad de la línea de cornisa que definen las edificaciones de una planta, se ha optado en el proyecto por intervenir de una manera flexible en la formalización del volumen del nivel superior, delimitado por el contorno que lo define. Se establece así, en la segunda planta, un volumen diferenciado de la alineación de la calle mediante un retranqueo, incorporando unos paños de separación de las parcelas adyacentes, de color blanco, predominante en las medianeras, y definido con un lenguaje formal ‘neutro’, con la intención de otorgar todo el protagonismo a la fachada que se mantiene.






















El tratamiento formal de la planta superior utiliza un lenguaje contemporáneo y conciso, mostrando muy poca variedad de elementos, que otorga cierto carácter ‘atemporal’ a la intervención. De esta manera, se pretende que la fachada de la edificación no constituya un mero decorado, cuyas soluciones de composición sean el resultado de una pretendida imagen urbana basada en la similitud formal de los alzados, sin tener en cuenta la morfología urbana y su relación con las tipologías edificatorias. La actuación del proyecto va más allá de esta consideración, mostrando una arquitectura doméstica actual supeditada e integrada en un entorno urbano con unos valores de protección significativos.

La edificación presenta una tipología de vivienda entre medianeras, con la introducción de patios interiores que no sólo permitan cubrir las necesidades de iluminación y ventilación que precisa el desarrollo del programa de la vivienda, sino constituirse en espacios donde desarrollar diferentes tipos de actividades.
La protección que se establece en el PEPRI del casco antiguo de Agüimes se refiere a la conservación de la fachada del antiguo inmueble, de una planta, preservándose su composición. Esta premisa se utiliza como argumento de proyecto, más allá de un mero acto de conservación ambiental del entorno urbano. En este sentido, la intervención en los dos niveles de la vivienda se realiza de manera singular, ajustándose a la planificación de usos de la vivienda. La planta baja se desarrolla prácticamente en un único ámbito, caracterizado por la continuidad y la variación espacial a través del movimiento. En este nivel la envolvente pasa a un primer plano, delimitando el espacio y mostrando, en ciertas partes del cerramiento, la mampostería vista existente. Incluso se recuperan referencias de la primera crujía de la edificación original como argumento de proyecto. La organización espacial se establece a partir de un elemento aislado que, en relación a la envolvente, cualifica las diferentes áreas.  




















La planta superior se sitúa por encima de la coronación de los muros de mampostería que se conservan en la planta inferior. Esto permite desarrollar este nivel como un volumen más autónomo, en un sentido formal, y definir los usos de manera más eficaz.
El patio de la vivienda participa en los dos niveles y se convierte en uno de los espacios principales de la misma. Se sitúa en el lado sur de la parcela, de manera que se optimice el soleamiento, cubriéndose parcialmente para evitar la radiación directa en verano, pero no en invierno. Los espacios exteriores generados en los dos niveles del patio se prolongan en el interior de la vivienda a través de elementos acristalados de manera que, al abrirse éstos, la integración espacial es completa.



lunes, 19 de agosto de 2013

CLÍNICA VETERINARIA


noviembre 2001


El proyecto se desarrolla en una parcela de 800 m², distribuidos en un rectángulo de 20 metros por 40 metros, siendo el lado mayor paralelo a la alineación de la carretera que une Tamaraceite con San Lorenzo. El solar presenta una pendiente aproximada de la rasante del 7,12%, con una diferencia de altura total en los extremos de 2,85 metros, además de un gran desnivel en su lado oeste con la calle Riscos, por medio de la cual se accede a las viviendas situadas en la parte superior.

La ocupación de la parcela por parte de la edificación se realiza de manera que ésta se retranquea de todas las medianeras, estableciendo diferentes separaciones en función del uso al que se destine cada uno de los espacios resultantes: aparcamientos privados y públicos, paseo de animales, almacenamiento y recogida de basuras y residuos, etc. Esta solución, junto con la presencia del patio interior, permite un mejor aprovechamiento de las condiciones de iluminación y ventilación naturales. 
El esquema funcional del proyecto se establece a partir de la diferenciación precisa de tres usos: público, clínico y privado, si bien, han de estar conectados de manera económica y eficaz para garantizar el correcto funcionamiento del edificio. La circulación interior se efectúa por medio de pasillos alrededor del patio central, tratándose los paramentos verticales de distintas formas según la zona donde nos encontremos, evitando la conexión visual entre áreas públicas y privadas.


Desarrollo del programa.



Uso público.

La zona destinada al uso público está compuesta por las áreas pública y de consulta. El acceso a esta zona es directo desde el exterior, efectuándose en una zona intermedia de la parcela y en uno de los extremos del edificio. Para enfatizar el carácter singular de este punto, se produce una distorsión formal tanto en el tratamiento volumétrico como de materiales en fachada, ruptura de líneas que se adivinan si accedemos desde la vía de circunvalación.
Una vez franqueada la puerta de entrada y a través de la recepción, se accede a las salas de espera, tanto de las consultas como de la peluquería, y tienda, dispuestas en un único ámbito que visualmente se amplia con la incorporación de pasillos y las superficies acristaladas situadas en fachada y en el patio interior. Esta zona comunica por un lado con las consultas y por otro con las estancias destinadas al personal, por medio de un pequeño pasillo que previamente da acceso a los aseos públicos.


Uso clínico.

La mayor parte de la superficie de la edificación se destina a este uso y lo forman las áreas clínica y de intervención. Para llegar a estas estancias se atraviesa el patio interior por medio de una ‘caja’ acristalada, quedando dividido el patio en dos espacios. También se dispone de acceso directo desde las consultas al laboratorio, medicación, sala de hospitalización 3 y el patio donde se encuentra la piscina de rehabilitación, sin necesidad de pasar por el área de intervención.
Volumétricamente el edificio aumenta en altura en su cuerpo oeste, donde se ubican los recintos destinados a hospitalización 1, rayos X, prequirófano, quirófano, mantenimiento, almacén y área de descanso.
La circulación en esta parte privada de la clínica se independiza visualmente de los espacios de uso público por el tratamiento de los paramentos verticales que la separa del patio interior, bien sea disponiendo estructuras de madera que ocultan estos pasillos, pero que permiten la iluminación y ventilación de los mismos, o con pantallas de hormigón visto como la que se ejecuta en la pasarela central. 
Todas las salas de hospitalización disponen de una salida al patio destinado a paseo y rehabilitación. Desde éste se puede acceder al pasillo exterior que separa el edificio del lindero oeste y donde se sitúan los cuartos de basura, residuos e instalaciones de oxígeno, próximos al aparcamiento privado. Tanto el prequirófano, como la sala de rayos X y la sala de hospitalización 1, incorporan unos armarios para el depósito de desperdicios y residuos que comunican, por medio de una trampilla, con el pasillo exterior.



Uso privado.

Este apartado engloba las áreas de servicio y privada y posee un acceso independiente desde la zona destinada a aparcamiento de vehículos del personal laboral, además de comunicarse con la zona de recepción pública por medio de un pequeño pasillo, con lo que se completa el esquema de circulación interior en esta planta. Dispone de un distribuidor donde se sitúa la escalera que conduce a la sala polivalente del nivel superior. Esta sala es el único volumen que destaca en el conjunto del edificio, situado sobre la entrada al mismo y con un tratamiento diferenciado de la fachada mediante revestimiento cerámico. 


sábado, 28 de julio de 2012

I.E.S. HARÍA concurso

La propuesta para el IES de Haría parte de la ordenación racional de los usos, tanto en lo referente a la funcionalidad como a las condiciones ambientales de iluminación y ventilación, así como a la economía de gestión, en cuanto al control, seguridad y fácil mantenimiento del edificio. Otro aspecto significativo en la concepción del proyecto se refiere a la calidad de los diferentes espacios, especialmente en las diferentes soluciones de transiciones y las relaciones que se producen entre las zonas abiertas y cerradas.
La parcela donde se realiza la intervención presenta dos áreas, adoptando una forma de ‘L’ con su ángulo recto orientado hacia el sur. Esta configuración permite agrupar las instalaciones deportivas, ya sean cubiertas o al aire libre, en una de las dos áreas mencionadas, próxima a otras instalaciones del mismo carácter existentes en la zona, mientras que el desarrollo de todo el programa docente-administrativo se efectúa conjuntamente en la otra.












La ordenación de los usos se realiza en piezas edificatorias específicas que delimitan el espacio libre destinado a patio y jardines, adoptando una forma trapezoidal en planta. De esta manera se diferencian claramente las zonas destinadas a educación secundaria, bachillerato y los talleres de formación profesional.  Una pieza de menor volumen se inserta en el lado menor del trapecio, acogiendo los usos asignados a administración y servicios comunes, situando en la planta inferior aquellos de carácter general como secretaría, despachos de A.P.A.S. y alumnos, dirección y visitas, jefatura de estudios, reprografía, cafetería, etc. y, en la planta superior, los destinados a seminarios y sala de profesores. Es en esta zona donde se realiza el ingreso al centro, por medio de un vestíbulo parcialmente cubierto a través del cual se accede a las diferentes áreas que lo componen, permitiendo una comprensión clara de la distribución de los usos.
Las aulas se disponen en las dos piezas de mayor longitud, con una orientación nordeste sudoeste, diferenciando las zonas destinadas a educación secundaria obligatoria y a bachillerato. En la primera se ubica la biblioteca en planta baja, con la posibilidad de acceder a ella desde el exterior sin necesidad de hacerlo a través del centro. La organización de las aulas es similar en los dos bloques, situando los pasillos de acceso a las mismas en el lado noroeste, lo que evita el soleamiento directo y aporta una iluminación más uniforme a lo largo del día. Estas fachadas se componen con unos paños acristalados mediante U-glass, asegurando la ventilación natural de las zonas comunes. También permite la ventilación cruzada de las aulas, mediante la introducción de carpintería practicable en los paramentos que las separan del pasillo. Las fachadas de las aulas se orientan hacia el sudeste, por lo que es necesario disponer de un entramado de lamas horizontales próximas a modo de parasol y separadas de la carpintería para evitar la incidencia directa del sol, especialmente en época de calor.
En el lado sudoeste se ubican los talleres de formación profesional, que absorben por si mismos prácticamente todo el desnivel de la parcela, con sus cubiertas a la misma cota que las huertas y terrenos de cultivo colindantes. A lo largo de uno de los lados de la parcela se habilita una zona que permite el acceso rodado a estas instalaciones para la manipulación de cargas pesadas.

De esta manera queda delimitado el espacio central del conjunto, con relaciones visuales y de recorridos con toda la edificación, destinado a zona de ocio y recreo, con áreas pavimentadas y ajardinadas con base de picón. Se han respetado todas las palmeras existentes en la parcela, sin necesidad de ser trasplantadas, e incorporándolas a las premisas de diseño del centro. Como zona de protección, en el patio se dispone un volumen abierto y cubierto que aporta una mayor diversidad a las posibilidades de uso de este espacio.
Al margen de las superficies acristaladas, básicamente se utilizan tres colores para la definición cromática del complejo, con diferentes texturas y acabados. El blanco es el color principal en los volúmenes edificados, con una aplicación de hormigón blanco estriado en las fachadas con orientación predominante al norte y revestimiento mediante mortero fino de cal en el resto. Para los solados se utiliza hormigón pigmentado de color verde. Este material también se incorpora en el volumen del patio, pues se pretende que se interprete más como una anomalía del suelo que como un espacio edificado. El tercer color se refiere a la utilización de material de origen volcánico, ya sean pavimentos basálticos o picón (lapilli) en las zonas ajardinadas.



jueves, 15 de marzo de 2012

VIVIENDA UNIFAMILIAR EN EL HIERRO

La parcela se ubica en una barrio de baja densidad, formado por edificaciones de una y dos alturas alineadas a las calles. En su parte posterior, las edificaciones suelen disponer de espacios de carácter privado destinados a uso agrícola para autoconsumo.

Esta zona se encuentra en las suaves laderas que provienen de los acantilados que, en sus lados oeste, sur y este, delimitan la bahía de El Golfo, por lo que se puede disfrutar de unas espléndidas vistas sobre todo el territorio.

La edificación existente presenta un volumen principal a modo de pieza rectangular, ejecutado con muros de mampostería ordinaria ripiada y techos con viguetas de madera, solución constructiva frecuente en la arquitectura tradicional de la isla. Sin embargo, el estado de deterioro es tan elevado, con grandes humedades procedentes del subsuelo y daños en techos y carpintería en general, que es necesaria su rehabilitación. Adosado a este cuerpo principal aparece una construcción, donde se sitúa el resto de dependencias de la vivienda y el acceso al patio, que muestra numerosas patologías y ningún interés arquitectónico.

El planteamiento inicial de la propuesta pasa por rehabilitar el volumen principal de la edificación existente, desarrollando el resto del programa de la vivienda en una edificación de nueva planta adaptada al perfil natural del terreno. Sin embargo, la solución final viene limitada por los parámetros referidos a la altura de la edificación y fondo edificable, interrelacionados en el Plan General de Ordenación de Frontera de tal manera, que no permite la tipología de vivienda en ladera. Es por ello que, las edificaciones afectadas por la normativa urbanística situadas en parcelas con un desnivel descendente significativo del terreno respecto de la alineación principal, presentan un gran impacto visual sobre el territorio. En este caso, la pendiente es ascendente, lo que origina la necesidad de ejecutar un importante desmonte en el fondo de la parcela para obtener el aprovechamiento que las condiciones de edificabilidad establecen.

Al exigir la ordenanza una reducción de la altura en la parte posterior de la edificación, se propone la apertura de huecos de generosas dimensiones en el muro de la edificación original orientado hacia el sur, garantizando unas óptimas condiciones de captación solar. En la fachada norte se mantienen los huecos existentes, de menor tamaño, si bien se unifican en su eje vertical los de planta baja y alta. Interiormente se vacía el espacio y se establecen dos niveles destinados a estudio y salón-estar.

La ampliación de la edificación se produce en el lado sur a modo de cuerpo en L, con la recuperación del patio como espacio protagonista y participativo de la vivienda que lo separa del cuerpo principal original. Específicamente se ha considerado un cuerpo lineal, donde se alojan los dormitorios y baño de la vivienda con un tratamiento formal propio y diferenciado, paralelo al eje longitudinal de la antigua construcción y relacionado con ésta por medio del espacio donde se sitúa la cocina comedor.







EDIFICIO EN PUERTO DEL ROSARIO
















El edificio se encuentra en Puerto del Rosario, dando frente a la avenida marítima que separa la población de los terrenos portuarios, constituyendo una parte de la fachada marítima de la ciudad. Se localiza entre los edificios del hotel Las Gavias y de la Ayudantía de la Marina, únicos existentes en esta zona en el momento de afrontar el proyecto, con un paisaje urbano abierto hacia el mar y sin consolidar, dominado por el volumen del edificio del hotel, que por su altura de 11 plantas y su esbeltez, constituye un hito en la ordenación formal de este entorno portuario.


En su estado original, el solar presenta sus lados mayores a la avenida Reyes de España y la calle Juan Domínguez Peña, con una incidencia urbana claramente diferenciada. En este sentido, el edificio proyectado intenta responder a las necesidades de consolidación del frente marítimo como espacio significativo y de la trama urbana que se define tras el mismo.


El proyecto desarrolla el siguiente programa de necesidades: uso comercial en planta baja, al nivel de la avenida; uso de oficinas y despachos en la planta primera y, por último, viviendas de uno y dos dormitorios en el resto de la edificación.


Como consecuencia de existir un desnivel de 6,20 m. entre las calles y la posibilidad de levantar 1,40 m. el forjado de la planta baja de la calle Juan Domínguez Peña, se proyectan los núcleos de entrada para las viviendas y oficinas desde esta calle, independizando los accesos para conseguir una mayor calidad en el funcionamiento de las primeras. El uso comercial, establecido en la planta baja, dispone de acceso directo desde la avenida, con posibilidad de desarrollarse bien como un único local o compartimentarse posteriormente.


En cuanto a la concepción de la incidencia formal del edificio, en el ámbito de la avenida marítima se ha tenido en cuenta la composición del edificio del hotel en lo referente a voladizos y elementos horizontales, procurando armonizar la continuidad de la planta baja de forma que exista un criterio uniforme que propicie la realización de un amplio paseo en la acera que quedará de una anchura cercana a los 3,00 m. Las plantas superiores se constituyen en un volumen compacto y quebrado, aplacado en piedra caliza blanca, entendido en la escala urbana de este frente.


Por el contrario, la fachada posterior aparece fragmentada, en un intento de vincular los recorridos que dan acceso a las viviendas con la vía urbana, conciliando lo privado y lo público.




















miércoles, 2 de noviembre de 2011

CONCURSO DE IDEAS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN POLIDEPORTIVO. COLEGIO HEIDELBERG

leve. L (1999)



En la composición de la Propuesta General, la comunicación y el acceso se consideran aspectos determinantes en su interpretación formal. Desde los primeros bocetos y croquis, las líneas definen el entorno del Polideportivo con la voluntad de enlazar los diferentes niveles entre el Colegio y el nuevo Pabellón. Se establecen varios recorridos a partir de la pasarela con posición central, que une los edificios existentes con la propuesta. Junto a la dirección que ésta determina, se ha dispuesto el núcleo principal de acceso desde el aparcamiento, configurando un juego de rampas y escaleras que organizan la contención, en franjas, de las pendientes más fuertes del terreno.







Ascendiendo por la pendiente o las escaleras exteriores, atravesando la vía rodada por la pasarela desde el colegio, llegamos a la entrada principal del pabellón. Al ingresar en el edificio nos encontramos en un primer espacio rectangular, donde los distintos elementos que configuran el polideportivo se muestran parcialmente a través de los huecos definidos en los paramentos verticales. Desde este punto tenemos acceso al graderío, a la zona de servicios (vestuarios, aseos y almacenes para pequeño material) situada en una cota ligeramente inferior, cuya comunicación se efectúa por medio de rampas, al nivel superior con salida al exterior y a la pista polivalente.








El espacio interior se contiene en un cuerpo blanco cuya manipulación se efectúa tanto por las necesidades funcionales del edificio (usos, iluminación, ventilación, etc.), como por las intenciones formales de la propuesta. La naturaleza de esta operación es intrínseca al propio edificio. El plano de cubierta envuelve a este cuerpo, quebrándose en los extremos y prolongándose en los paramentos verticales; se constituye en el nexo de unión entre las superficies plegadas exteriores y el volumen que delimita el recinto deportivo.




Las conexiones del espacio interior con el exterior se producen tanto a nivel de circulaciones, como de relaciones visuales y tratamientos formales. Los recorridos principales se establecen longitudinalmente en dos ámbitos. El primero comunica con el graderío y espacio exterior, el área destinada a vestuarios, aseos y almacenes. En la zona opuesta se incorpora un pasaje que, en caso de ser necesario, podría aumentar el aforo del pabellón. El plano vertical que delimita este último recorrido lo constituye uno de los muros que ordenan las terrazas exteriores. En los dos casos, se establecen en los extremos conexiones con el exterior.


























La iluminación del recinto se produce en la parte posterior del graderío (orientación norte), bajo el volado de la cubierta. Para homogeneizar la intensidad luminosa se disponen unas 'cajas' que evitan la incidencia directa del sol, tanto en la fachada sur como en la cubierta. Dado que el nivel exterior en esta zona de la propuesta se encuentra a la altura de los huecos, se produce un vínculo visual entre el recorrido exterior y el espacio interior del recinto. Un tercer hueco situado en la fachada oeste se protege con una prolongación volada de la superficie de cubrición.

La estructura principal del edificio se resuelve mediante cerchas transversales al eje longitudinal de pista, arriostradas mediante un conjunto de cuatro cerchas perpendiculares a las mismas, dos en cada extremo. Las uniones de estos elementos coinciden con el apoyo en los soportes, formados por una estructura mixta de acero y hormigón armado. En la zona de graderío, las vigas de sustentación se apoyan en el pilar de hormigón armado que constituye el soporte, quedando todo conformado en una única entidad.